Después de una lesión, descubre como la mente te puede ayudar (por @Consigue_TuMeta)

En Personal Running seguimos ampliando horizontes e intentando tocar temas que anteriormente veíamos bastante complicados de abordar como es el tema de la motivación, liderazgo, inteligencia emocional aplicada al mundo del deporte y más concretamente al mundo del Running y del Triatlón. A partir de ahora contaremos con la colaboración de nuestro coach José María Maroto (Chema para los amigos, que es como le gusta que le llamen) que a través de su blog “Consigue tu meta fácil” nos explicará de una manera clara y sencilla todos esos aspectos que son igual de importantes o más que una buena preparación física, desde aquí le damos la bienvenida con su primer post en este blog.

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¡Lesionus Terribilis! Como deportista que eres, no puedes dejar de pensar en este gran monstruo que no deja de rondarte por tu cabeza cada vez que intentas superarte o en ese momento “dulce” cuando has conseguido estabilizar y consolidad tus marcas.
¿Tienes un plan de entrenamiento mental igual de exigente y con el que te sientas igual de confiado que con tu plan de entrenamiento físico? Del mismo modo que confiaste en el físico para poder dar una tregua a la mente, vuelve a confiar en la mente para dar una tregua al físico. (por cierto, el nombre en latín del principio es inventado…pero yo lo identifico mejor así!)

¿Por qué te animaste a practicar deporte, porqué corres?

En un primer lugar es posible que empecemos para perder algún kilito pero, en muchos de los casos la respuesta a esta pregunta está vinculada a temas derivados de la mente, como por ejemplo un pasatiempo, anti estrés, rutina para desconectar del mundo o para dedicarme un tiempo para mí, para pensar. Como ves al final corres para ayudar al cerebro a que no se agote.

Cuando te lesionas, es el momento de “desactivar” el sistema físico para “conectar” el mental, ahora las distancia y el nivel de dificultad de tus carreras tendrán que ser soportados por la mente. Será la mente quién te lleve a conseguir la meta.

Para conseguir una óptima recuperación, está claro que tienes que preparar al 100% tu cuerpo y sobre todo tu mente, ya que será ésta quién lleve en volandas a tu cuerpo durante todo el proceso.

Al igual que preparas tus entrenamientos y tus carreras hacia el éxito, te animo que veas conmigo un ejemplo de lo que podría ser un proceso de recuperación después de una lesión. Estoy seguro que conociendo las fases que lo componen y el modo de pasar de una a otra e ir evolucionando, conseguirás sin esfuerzo y de un modo exitoso salir en el menor tiempo y de la mejor manera la situación en la que te deja la lesión.

Proceso de recuperación después de una lesión.

Las cuatro fases del proceso son, en primer lugar es identificar el punto de partida, reconocer el estado de ánimo en que me encuentro, conocer el alcance de la lesión atendiendo a los niveles de gravedad, esto se hace de la forma más realista posible, sin poner y sin quietar. En segundo lugar, identificar cuánto me aleja esta situación actual de mi objetivo principal o dominante por el cual yo estoy corriendo o haciendo deporte. Como tercer paso, es necesario volver a reformular la meta ya que ahora tengo que añadir una parada más en el camino, una nueva parada en el recorrido del autobús hacia lo que he considerado mi objetivo principal. Y cómo última fase, el paso a la acción, con los nuevos parámetros definidos para conseguir la meta, tan sólo tengo que identificar las actividades o tareas que será necesario que afronte para llegar a conseguir el objetivo.

1. Estado de ánimo – porqué ha sucedido y cuál es el nivel de gravedad de la lesión?
En primer lugar como de grave ha sido la lesión:

En esta parte, apóyate en la decisión de un experto, es muy normal que nosotros mismos podamos darnos un diagnóstico pero tu mente quedaría más descargada en el caso de que un especialista haga ese trabajo por ti, ten en cuenta que en ese momento tu situación emocional está en pleno proceso de asimilación y una decisión que pueda no ser acertada podría prolongar en exceso el tiempo que tenemos que pasar en esta fase, ¡recuerda que tenemos que pasar a la siguiente cuanto antes!.
Dentro de esta fase es conveniente que te familiarices con los estados de ánimos que tu cuerpo mente va a provocar con la intención de que puedas poner un componente consciente cuanto antes. La ansiedad, la depresión y el miedo son las emociones con las que tienes que convivir durante este tiempo. En próximos post te contaré en detalles herramientas y métodos que puedes utilizar para la gestión de estas emociones, por el momento identifícalas y se consciente de que las estás viviendo, ese es el primer paso. Como adelanto te digo que al haber identificado el nivel de gravedad de la lesión y el ser capaz de identificar cuales son las emociones con las que convives en este punto del proceso, es un gran avance, piensa que ya tienes localizado el punto de partida y a partir de este momento tan sólo queda concentrarse en el siguiente, los objetivos dominantes.

2.- Objetivos principales-dominantes
¿Por qué empezaste a hacer deporte, por qué corres? Esta es la respuesta que te va a dar paso a la siguiente fase. Es un objetivo que predomina por encima del resto, empecé para perder peso, para aliviar el estrés, para darte un momento a solas contigo mismo… bueno pues bien, ahora es el momento de pensar en esto y de identificar cuanto se aleja o distancia el objetivo según tu situación actual. Vas a descubrir que no te has distanciado nada de tu objetivo, lo único que ahora es posible que “viajes” en otro medio de trasporte.

3.- Reformular meta
Sobre tu meta, es posible que tengas que reformular el modo en el que vas a intentar conseguirla. Piensa que la felicidad es un camino, no un destino.

Si el conseguir tu meta mediante el deporte o la carrera era parte de tu objetivo, no lo dudes, evalúa las posibles barreras que pueden presentarse y haz de esas barreras un reto o parte del objetivo. Debes ser consciente de que puedes seguir con la perdida de peso gracias a un plan de alimentación, puedes trabajar tu ansiedad o estrés utilizando otras técnicas, y aquí es importante ver el nivel de gravedad de la lesión, ya que podrás utilizar el cuerpo para desarrollar actividades según el nivel de impedimento, y aunque estés en el nivel máximo de gravedad, tienes un aliado de tu parte, la mente, puedes utilizar técnicas de meditación, mindfulness o la de visualización. Es un buen momento para mantener un dialogó interno con tu mente, la lesión puede provocar en ti el despertar nuevas inquietudes y darte la oportunidad de descubrir nuevos maneras de hacer las cosas o el descubrimiento de nuevos campos que pueden provocar incluso mayor acercamiento a tu meta.

4.- Paso a la acción
Seguramente con la intención de simplificar el proceso te apetezca ponerte las zapatillas cuanto antes y empezar la recuperación corriendo un montón de kilómetros con la idea de volver lo antes posible a tu nivel anterior. Querido amigo, las prisas no son buenas consejeras. Después de haber pasado por las etapas anteriores ya estás en condiciones de diseñar tu hoja de ruta. En este punto tienes que identificar todas las actividades que han surgido y que te has propuesto llevar a cabo. Elige un día dentro del calendario y justo en el momento en el que mejor te sientas, en el que tengas buena inspiración y la mente esté total o parcialmente liberada de malas emociones. En esta lista tienes que identificar el nombre de la actividad y acompáñalo de los beneficios que te va a llevar, es un buen factor de motivación el ver como tachas las actividades y eres consciente de los logros. Al final de la lista estarás, sin darte cuenta, disfrutando de la mejor versión de ti mismo.

La rehabilitación de una lesión requiere tiempo, dedicación, esfuerzo, fortaleza psicológica y resistencia al dolor. Estoy segura que el tener identificada las fases y poder tu mismo definir la hoja de ruta de tu recuperación es algo que en primer lugar ayuda a que te alejes de todas las emociones negativas y comiences a identificarte con las positivas.

Durante el periodo de recuperación, en la planificación de tu plan de acción y en el modo de llevarlo a cabo, piensa que no estás sólo. Nos tienes a nosotros que como profesionales queremos ayudarte a conseguir tu meta y la lesión, es sólo una parada más en el camino.

Un saludo para todos.

Chema Maroto / @Consigue_TuMeta

 

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