Personal Running

Hola, .

...Y esta es nuestra historia.

Octubre de 2010...

Digamos que esta fue la fecha en la que surgió la idea de montar una “empresa” de entrenamiento personal que empezó a rondar la cabeza de Antonio y José Pablo (a partir de ahora Chiqui y Viti, que ya nos hemos presentado).

¿Por qué esa fecha? Porque fue justo cuando empezamos el Máster de Especialista Universitario en Entrenamiento Personal en la Universidad Politécnica de Madrid.

Los dos habíamos estudiado Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) en esa misma Universidad y fuimos juntos a clase durante los 5 años de la carrera (2005-2010). Al acabar la misma decidimos que queríamos hacer ese Máster porque teníamos claro que queríamos orientar nuestros estudios hacia la rama de salud, ejercicio y bienestar.

Siempre quisimos ayudar a los demás a que basaran su estilo de vida en el que nosotros basamos el nuestro desde pequeñitos y pensamos que el Máster de Entrenador Personal era el camino perfecto para seguir formándonos.

Y no solo fue el camino perfecto para nuestra formación sino que ya desde las primeras semanas de Máster nos enamoró, y comprendimos que queríamos enfocar nuestro futuro laboral a esta profesión.

En esa época, el entrenamiento personal estaba más ligado a la clase alta y adinerada y no se entendía como una forma de cuidarse y de invertir dinero en la salud de las personas. Estaba más visto como una “pijada” propia de gente que quería presumir de ello.

En el Máster comprendimos la importancia de nuestra profesión y que el entrenamiento personal no tiene nada que ver con tener o no dinero sino que es una fórmula imprescindible en la vida de las personas y la importancia que tiene para su salud, la presente y la futura. Gracias a este Máster la idea de “Personal Running” empezó a rondarnos la cabeza

"En el Máster comprendimos la importancia de nuestra profesión y que el entrenamiento personal no tiene nada que ver con tener o no dinero sino que es una fórmula imprescindible en la vida de las personas y la importancia que tiene para su salud, la presente y la futura."

La primera piedra

Tan claro teníamos que nuestro futuro iba ligado a la salud de las personas y al entrenamiento personal que en enero de 2011 “Personal Running” ya era una realidad.

Seguíamos estudiando el Máster (acababa en junio de 2011) pero al mismo tiempo empezamos a dar forma al proyecto.

Ni mucho menos se creó con la idea que hoy en día tenemos. Solo queríamos “jugar” a tener un negocio, a dar forma a una web, unas tarjetas, a buzonear panfletos, a ir a carreras con camisetas de “Personal Running”, a contar con nuestros amigos y familiares para ir consiguiendo clientes con los que ir probando…

Ambos teníamos otros “trabajos” para sacarnos unos eurillos porque “Personal Running”, como juego que era, no nos daba dinero, simplemente era una ilusión, un sueño… que nos mantenía entretenidos.

Poco a poco, a base de muchísima ilusión, tiempo, trabajo, esfuerzo y más ilusión, “Personal Running” fue cogiendo una forma más real y empezó a ocupar todo nuestro tiempo 24/7/365.

En esta primera etapa nos dimos cuenta de lo espectacular que es este trabajo. Gran parte de la gente quiere entrenar a primera hora de la mañana (antes de ir a trabajar) o a última hora de la tarde (después de trabajar). Este horario te hace valorar mucho lo que estás haciendo.

Es genial levantarse por las mañanas con la ilusión de llegar a casa de alguien para ayudarle a afrontar el día con más ilusión y energía, para acompañarle en esa aventura, esfuerzo y sacrificio que está haciendo, levantándose tan pronto, para conseguir sus sueños y retos.

Pero también te das cuenta de que acabas el día saliendo por la puerta de las casas o de los parques con la felicidad de dejar a una persona contenta y satisfecha con el trabajo realizado, y que seguramente has conseguido no sólo ayudarle físicamente sino también mentalmente si el día no le ha acompañado.

"Porque de esto trata el ejercicio, de sentirse bien física y mentalmente, de conseguir sacar la mejor versión de uno mismo."

El difícil momento de delegar

Pasaron los años y “Personal Running” se convirtió en nuestro pensamiento constante, en nuestra vida, era lo único que nos ocupaba día y noche.

Poco a poco íbamos asentando ideas, conceptos, creando proyectos, servicios… casi sin tiempo para digerir cada uno de los pasos que íbamos dando. Aparecía otra idea, otro proyecto… Nuestra cabeza nunca paraba de trabajar y crear.

La labor de entrenador personal empezó a mezclarse con la de gestor, administrador, creativo, “community manager”, director… No dábamos abasto con todo y el estrés empezó a apoderarse de nosotros.

En la Licenciatura y el Máster nos formaron para ser entrenadores y todo lo que eso conlleva a nivel de ejercicio, salud y bienestar de las personas, pero nadie nos formó en cómo gestionar un negocio, y toda esta parte de montar una empresa era un constante ensayo – error.

Todos nuestros amigos, familiares y clientes nos lo decían y nos lo pedían: “tenéis que empezar a delegar”, pero esa NO mentalidad empresarial no nos permitía dar el paso porque pensábamos que solo nosotros seríamos capaces de hacer las cosas bien en nuestro negocio y que nadie sabría hacerlas igual que nosotros.

Estábamos al límite. No íbamos alineados con el mensaje que intentábamos día tras día inculcar a nuestros clientes: “tenéis que cuidaros”, “no podéis llevar este ritmo de vida”, “hay que descansar”, “tienes que comer bien”, “pensar más en vosotros y no en los demás”, “si tú no estás bien, ¿qué más da cómo esté el resto de personas?”.

¿Se puede trabajar intentando ayudar a la gente a adoptar un estilo de vida saludable cuando el tuyo va en la dirección opuesta? Nos estábamos dejando la vida en ayudar a cientos de personas y habíamos descuidado totalmente nuestra salud y ayudarnos a nosotros mismos y los avisos cada vez eran más claros y preocupantes en nuestra salud física y mental.

La situación se desbordó y ya no daba para más. O delegamos o “moriríamos de éxito” como nos decía todo el mundo. Incluso llegamos a perder un poco la ilusión por el estrés constante de vida que teníamos y no poder llegar a todo.

Y así fue como en 2014 contratamos al primer entrenador de “Personal Running”, Alfonso, un compañero de INEF y gran amigo, para que nos echara una mano.

De esta forma fue como nos dimos cuenta de lo importante que es creer en la gente, confiar en grandes profesionales y tener un buen equipo a tu lado para que el proyecto siga creciendo.

NUESTRO PRIMER “LOCAL

Pasaban los años y el miedo a delegar era cada vez menor. Muchos compañeros de INEF y entrenadores fueron pasando por “Personal Running” y gracias a su ayuda, esfuerzo y compromiso fuimos creciendo poco a poco.

“Personal Running” nació con la idea de dar un servicio al aire libre, un servicio enfocado a la carrera (de ahí el nombre). Un servicio para encerrar a los deportistas en cuatro paredes no nos ilusionaba ni nos motivaba.

Pero el concepto fue cambiando con el paso de los años, aunque la filosofía se mantenía: el ejercicio y el deporte como estilo de vida. Los clientes y deportistas que iban confiando en nosotros nos obligaban a adaptarnos a sus situaciones y no todos querían entrenar en la calle, por lo que el entrenamiento a domicilio también empezó a ser cada vez más demandado.

Nuestra forma de ver el deporte gustaba pero no todo el mundo era partidario de entrenar al aire libre, ni tenía sitio en su casa, y cada vez nos dábamos más cuenta de que mucha gente nos solicitaba un local para entrenar. Un sitio donde estar a gusto, donde poder tener intimidad, donde no pasar frío, donde sentirse como en casa.

Recuerdo la primera vez que hablé con Ana. Me llamó super ilusionada: le habían hablado muchísimo de nosotros y de cómo habíamos ayudado a tantos amig@s suyos. Ella sufría mucho de asma y tenía alergia al polen, la humedad y muchas más cosas que entrenando en la calle le impedían disfrutar del ejercicio. Tenía la ilusión de que nosotros fuéramos ese equipo que le ayudara a hacer del ejercicio su estilo de vida y que, por sus problemas físicos, no conseguía nunca llevar a cabo.

Fue en ese momento cuando nos dimos cuenta de que había mucha gente que nos necesitaba y que debíamos dar un paso adelante. No podíamos cerrarles las puertas por ser unos cobardes y no arriesgarnos a tener un local físico donde seguir creciendo. Necesitábamos crear, físicamente, la fábrica de sueños. Pero ese paso daba miedo, mucho miedo, porque la inversión en un local, con todo lo que ello conllevaba, nos echaba para atrás.

De repente, el destino nos tenía algo guardado y nos puso en contacto con un conocido de muchos años, que nos ofreció su “trastero” para poder dar ese servicio “indoor” que nos rondaba por la mente.

El sitio era pequeño y por qué no decirlo, ilegal. No era un local, era un trastero muy bien acondicionado, con una pequeña sala de entrenamiento y un vestuario, pero no reunía las condiciones adecuadas para dar un servicio de entrenamiento personal. Pero ¿quién dijo miedo?

Allí nos metimos y allí montamos una pequeña sala de entrenamiento muy bien equipada, una pequeña oficina y un vestuario de lo más “cuco”. Todo en 60 metros cuadrados.

A partir de ese momento empezaron a aparecer muchas más “Anas”, muchas otras personas que estaban buscando que les ayudásemos a solucionar sus problemas, y que por el simple hecho de no tener un sitio “indoor” donde dar el servicio estaba frenando sus ilusiones de ponerse en contacto con nosotros.

Así aparecieron Elena, Enrique, Jaime, Rubén, Olga, Palmira, Juanjo, Teresa y decenas de personas que buscaban sentirse mejor, perder peso, tonificar, ponerse en forma, recuperarse de una lesión o mejorar su rendimiento en pruebas populares.

Era el año 2016 y ese “trastero ilegal” se explotó, y mucho. Allí estuvimos 3 años dando un servicio de calidad y atendiendo a todos los clientes y deportistas que confiaron en nuestro primer laboratorio…

...uniendo a la filosofía de entrenamiento al aire libre y a domicilio el primer centro de entrenamiento personal de “Personal Running”

La combinación ganadora: PR “TRAINING CENTER” y un gran equipo

Ese trastero “ilegal” hizo honor a su nombre y, tarde o temprano, tendríamos que irnos de allí.

Podemos decir que los años que estuvimos en este primer centro fueron de lo más exitosos y sobre todo el lugar donde más aprendimos a gestionar un negocio. Tocó seguir dando forma a la filosofía de PR, gestionar los clientes, gestionar un local y un equipo que no paraba de crecer.

Después de muchos entrenadores y muchas fórmulas, el equipo se hizo fuerte y de una calidad envidiable. Sin lugar a dudas una de las claves del éxito estuvo y está en la gente que te acompaña en este viaje y ahora mismo el barco tiene a los mejores marineros posibles. Gente con mucha formación, experiencia, compromiso, amor por su trabajo y con muchas ganas de crecer personalmente y hacer crecer la marca.

Pero, como os decíamos antes, llegó el momento de dar otro enorme y complicado paso. Ese paso en el que tienes que decidir si coger un local de verdad. Ese local que tiene un letrero a pie de calle y que conlleva unos gastos y una gestión importante. Ese local que es una apuesta muy arriesgada pero que te puede suponer un salto de calidad más en esta bonita aventura.

Es en estos momentos cuando los miedos te frenan pero la ilusión te empuja. ¿Por qué no?. Tenemos la marca, la experiencia, un equipazo y mucha gente que confía en lo que hacemos. Es ahora o nunca.

Y así lo hicimos, y en octubre de 2019 nació “Personal Running Training Center”.

Ahora lo vemos todo mucho más claro, y agradeceremos siempre a esa vecina del “trastero ilegal” que nos diera el empujón para montar este espectacular y precioso centro donde damos un servicio de extrema y cuidada calidad y donde nuestros deportistas se sienten como en casa.

“PR Traning Center” no defraudó y, a los dos meses de inaugurarlo, explotó. Los deportistas y clientes que confiaron en nosotros siempre se sentían como en casa y estaban encantados de tener un nuevo sitio donde entrenar, sentirse bien, disfrutar y mejorar.

Pero sobre todo, aparecieron muchos clientes nuevos atraídos por el nuevo espacio y por la filosofía de PR, vecinos del nuevo barrio donde estábamos, y muchos amigos, familiares y conocidos de los propios clientes que ya teníamos.

2020 tenía pinta de ser un gran año y estábamos muy felices de haber dado este paso que estaba ayudando a tanta gente a sentirse bien.

Un 2020 inesperado. El maldito COVID-19.

Pero 2020 nos tenía preparados a todos un giro inesperado, y suponemos que ya sabéis de lo que hablamos. El COVID-19 nos pegó una buena bofetada de la noche a la mañana a todo el mundo y, lógicamente, a nosotros también, que no la vimos venir. En cosa de 4 días pasamos de felicidad, ilusión, proyectos e ideas a echar las persianas del local. Aún recordamos ese viernes por la mañana cuando nos reunimos con Diego, Isa, Raúl y Carlos para comunicarles que teníamos que cerrar. 

Lo recordamos y todavía se nos humedecen los ojos. Cuatro meses después de haber abierto un nuevo local, con todo lo que conlleva de tiempo, esfuerzo y dinero, teníamos que cerrar. Aquello fue un auténtico mazazo para el equipo y para los clientes.

La primera semana después de cerrar estábamos confundidos, tristes, rabiosos. En definitiva, muy jodidos. Pero después de 10 años en los que habíamos tenido muchos muros que saltar y muchos problemas que solventar, ¿íbamos a seguir lamentándonos por esto? Todo el mundo estaba afectado por el virus y era el momento de sacar los valores y enseñanzas que, a lo largo de nuestras vidas, nuestros padres, el deporte y nuestros clientes, nos habían enseñado.

Fueron ellos, los propios clientes y deportistas, quienes nos hicieron ver que nos necesitaban. Teníamos que ayudarles a pasar el confinamiento mejor, a cuidarles, a entretenerlos, a seguir luchando por sus objetivos. Fue así como cogimos el timón del barco de nuevo y decidimos enderezar el rumbo y hacer todo lo que estaba en nuestras manos para continuar poniendo en práctica aquello que nos apasiona y nos mantiene vivos y felices: ayudar a las personas a tener una vida mejor.

La pandemia nos ha permitido reinventarnos y digitalizarnos, adaptarnos a la era tecnológica en la que vivimos. Jamás habríamos pensado dar entrenamientos personales por videollamada o dar clases a miles de personas por redes sociales, y esto está pasando a día de hoy y ha venido para quedarse.

Hemos podido sacar el lado positivo de esta situacióny no ha sido otro que hacernos mejores entrenadores y adaptar un servicio nuevo a las circunstancias que estamos viviendo. Al mismo tiempo, esto nos permite ayudar a mucha gente que, por estar lejos de Madrid, no hubiéramos podido, o clientes que cuando tenían viajes de trabajo o se iban de vacaciones, se quedaban sin poder entrenar. Todas estas barreras se han superado y nos han convertido en una empresa actualizada, renovada y única que va a poder darte el servicio que quieras, cuando quieras y donde lo necesites.

Todo esto, unido a un espectacular local de entrenamiento, un equipo único y muy profesional, una filosofía basada en el ejercicio como estilo de vida y un sueño que no tiene fin, nos hace más fuertes e imparables que nunca.

De aquí en adelante seguiremos escribiendo nuestra historia en “Personal Running” mientras siga habiendo personas confiando en nosotros para mejorar su salud.

Curiosidades de Viti

“Me enganché al running desde muy niño (3-4 años) con la carrera de mi pueblo (Cross Popular Subida al Piélago). Me encantaba la sensación de correr rápido”.

“Desde los 10 años me recorría las carreras populares de todos los pueblos cercanos”.

“Competí en varios campeonatos de España (Cross, pista…) durante mi adolescencia”.

“En mi época universitaria perdí la ilusión por correr y pasé de 58kg a 72kg”.

“Después volví a engancharme al running y he vuelto a un peso competitivo de 62-64kg”.

“Debuté en Triatlón en un Medio Ironman y ni siquiera tenía bici”.

“En la Maratón de NY corrí junto a Martin Fiz durante 8km… ahí tuve que bajar el ritmo porque si no me iba a fundir antes de tiempo (Martin acabó en 2h34’ y yo en 2h45’)”.

“Tuve muchos problemas con las lesiones (fascitis, tendinitis, bursitis…) y ahora me tomo muy en serio el trabajo de fuerza para evitarlas”.

“Mi próximo objetivo es bajar de 2h35’ en la Maratón de Valencia”.

Curiosidades de Chiqui

“Desde pequeñito empecé a hacer ejercicio. Era un niño muy inquieto y no paraba de moverme”.

“En mi casa tuve a mi mayor referente, mi padre. Siempre ha hecho ejercicio como estilo de vida y por su profesión (militar) siempre le he visto cuidarse”.

“El fútbol y el tenis marcaron mi infancia y mi adolescencia”.

“Desde los 6 hasta los 16 años jugué al fútbol sala y al fútbol 7 y 11, y gracias a ese deporte conocí a muchos de mis mejores amigos a día de hoy”.

“En mi época de infantiles y juveniles (14-17 años) jugué al fútbol en la liga de Castilla La Mancha con el Guadalajara a un nivel bastante competitivo e importante”.

“Con 19 años me preparé las pruebas de acceso a INEF y fue el punto de partida para engancharme con el atletismo y el running”.

“Ese mismo año corrí mi primera carrera popular, la media maratón de Madrid. Mi padre estaba preparando la maratón y me convenció para correrla con él. Hice 1h45´”.

“A día de hoy tengo 1h16´ en esa misma media maratón”.


“Hice mi primer triatlón en 2010 con mi amigo y socio de Personal Running, Viti. Fue el Ironman 70.3 en Boston. Fue el premio de quedar segundos en una competición de powerade de orientación por parejas”.

“A partir de ese momento el triatlón ha formado parte de mi vida siempre. Todos los años hago 2-3 medios ironman, triatlones sprint, olímpico o duatlones”.

“También sigo haciendo muchas carreras populares de todas las distancias. Mi primera maratón fue la maratón de New York, donde hice 3h09´. Mi segunda fue Valencia, donde tengo mi MMP, 2h50´”.

“Mi mejor marca de 10k lo hice en Laredo con 33´45´´”.

“Lo que más me gusta en la vida es compaginar mis tres pasiones: viajar, competir y conocer gente. Me he recorrido muchos países haciendo muchas pruebas preciosas”.

"A veces un ganador es simplemente un soñador que nunca se rindió"

Michael Jordan